En el siglo XIV la peste negra
azotó a Europa y se cobró millones de vidas humanas. En aquella época, se
pensaba que eran los gatos los que transmitían esa enfermedad, cuando en
realidad fueron los ratones. Lo que se hizo entonces fue matar a los gatos,
pero al haber menos gatos, se multiplicaron los ratones, y la peste se volvió
incontrolable.
Algunos proponen acabar con la vida de los niños concebidos de
una violación, pero aquello es ensañarse con quienes no tienen culpa de ello.
Me temo que el resultado sería como el de la peste negra: los responsables de
la violación se multiplicarían como ratones, de manera que la medicina sería
más nociva que la enfermedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario